El parvovirus canino es un enemigo silencioso pero devastador. Este virus altamente contagioso ataca directamente los intestinos y la médula ósea de los perros, destruyendo las células que se dividen rápidamente y dejando al animal completamente vulnerable. Los números son alarmantes: sin tratamiento veterinario, hasta el 90% de los perros infectados no sobreviven. Incluso con atención médica, la batalla es intensa y requiere intervención inmediata.
En enero de 2026, Colombia está enfrentando un preocupante incremento de casos de parvovirus, especialmente en ciudades como Medellín. El aumento se relaciona directamente con el pico de adopciones que ocurrió durante las festividades de fin de año. Muchos cachorros llegan a sus nuevos hogares sin completar su esquema de vacunación, y las aglomeraciones en parques y espacios públicos durante las vacaciones crearon el escenario perfecto para la propagación del virus.
La realidad es contundente: el parvovirus no espera. Cada hora sin tratamiento reduce dramáticamente las posibilidades de supervivencia de tu perro.

Síntomas Clave: Reconoce las señales de alarma
El parvovirus avanza con rapidez devastadora. Conocer la progresión de los síntomas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de tu perro. Estos son los signos que debes vigilar:
1. Letargo inicial (Días 1-2)
El primer indicio suele ser sutil pero notable para quienes conocen bien a su perro. Tu mascota que normalmente salta de emoción cuando llegas a casa ahora apenas levanta la cabeza. No tiene interés en sus juguetes favoritos, rechaza los paseos y pasa la mayor parte del tiempo acostado en un rincón. Este cansancio extremo y apatía no es «solo pereza»: es la primera señal de que algo grave está ocurriendo en su organismo.
2. Vómitos frecuentes
En cuestión de horas, comienzan los vómitos. Al principio pueden parecer simples molestias estomacales, pero rápidamente se vuelven persistentes y violentos. El vómito puede ser amarillento (bilis), espumoso o, en casos más avanzados, contener sangre. Tu perro vomita incluso cuando no ha comido nada, y cada episodio lo deja más débil. La deshidratación se instala con una velocidad alarmante: cada vómito es líquido vital que su cuerpo no puede reemplazar.
3. Diarrea hemorrágica (Día 3 en adelante)
Este es el síntoma más característico y aterrador del parvovirus. Las heces se vuelven completamente líquidas, con un olor extremadamente fétido y penetrante que es inconfundible. Lo más alarmante es la presencia de sangre fresca (roja brillante) o sangre digerida (oscura, casi negra), junto con moco. Esta diarrea hemorrágica indica que el virus está destruyendo activamente el revestimiento intestinal. Es el peor signo y requiere atención veterinaria INMEDIATA.
4. Fiebre alta o hipotermia
La temperatura corporal se descontrola. Inicialmente, muchos perros presentan fiebre superior a 39°C (la temperatura normal del perro está entre 38-39°C). Sin embargo, en casos severos, la temperatura puede caer peligrosamente por debajo de lo normal (hipotermia), lo que indica shock. Tu perro muestra dolor abdominal evidente: se encorva, gime cuando lo tocas o presenta el abdomen visiblemente hinchado y tenso.
5. Debilidad extrema y signos de shock
En las etapas avanzadas, la deshidratación y la pérdida de electrolitos son críticas. La piel pierde elasticidad: si levantas suavemente la piel del cuello, no regresa a su posición normal sino que queda levantada. Los ojos se ven hundidos y opacos. Las encías pasan de rosadas a pálidas o incluso grises. El perro está tan débil que no puede mantenerse en pie. En este punto, el shock séptico es inminente y la vida de tu mascota pende de un hilo.
Importante: No todos los perros muestran todos los síntomas, y la progresión puede ser diferente. En cachorros muy pequeños, el deterioro puede ser fulminante, pasando de aparentemente sanos a estado crítico en menos de 24 horas.

Diagnóstico Rápido: Confirmando la infección
Cuando llegas a la clínica veterinaria con tu perro mostrando estos síntomas, el tiempo es oro. Afortunadamente, el diagnóstico del parvovirus puede realizarse con rapidez y precisión.
Historia clínica: Los factores de riesgo
Lo primero que evaluará el veterinario son los antecedentes de tu perro. El perfil típico de un paciente con parvovirus incluye:
- Cachorro menor de 6 meses: Los perros jóvenes son los más vulnerables, especialmente entre las 6 semanas y los 6 meses de edad. Su sistema inmunológico aún no está completamente desarrollado.
- Esquema de vacunación incompleto o ausente: Si tu perro no ha recibido sus vacunas contra el parvovirus o no ha completado el ciclo de refuerzos, el riesgo se multiplica exponencialmente.
- Exposición reciente: Contacto con heces de otros perros en parques, refugios, tiendas de mascotas o cualquier área pública. El virus puede sobrevivir en el ambiente durante meses, incluso en condiciones adversas.
- Adopción reciente: Muchos casos se presentan días después de llevar un cachorro a casa desde un refugio o criadero.
Pruebas diagnósticas en clínica
Test SNAP o ELISA (5-10 minutos): Esta es la prueba de primera línea. El veterinario toma una pequeña muestra de las heces de tu perro y, mediante una prueba rápida similar a un test de embarazo, puede detectar la presencia del antígeno del parvovirus. Los resultados están disponibles en aproximadamente 5 minutos. Aunque es muy confiable, ocasionalmente puede dar falsos negativos en las primeras 24-48 horas de la infección o en las últimas etapas de la enfermedad.
Hemograma completo: Un análisis de sangre revelará información crucial. El parvovirus ataca la médula ósea, lo que produce una caída dramática en el recuento de glóbulos blancos (leucopenia). Este dato, combinado con los síntomas clínicos, refuerza fuertemente el diagnóstico. El hemograma también ayuda a evaluar el grado de deshidratación y anemia.
Diagnóstico diferencial: Descartando otras enfermedades
Los síntomas del parvovirus pueden confundirse con otras enfermedades graves:
- Moquillo canino: También causa vómitos, diarrea y letargo, pero generalmente incluye secreción nasal y ocular, y síntomas neurológicos en etapas avanzadas.
- Coccidios y otros parásitos intestinales: Pueden causar diarrea sanguinolenta, especialmente en cachorros, pero el inicio es más gradual y la severidad menor.
- Coronavirus canino: Produce síntomas gastrointestinales similares pero generalmente más leves.
- Intoxicaciones o cuerpos extraños: Pueden causar vómitos severos y dolor abdominal.
Confirmación con PCR: Si existe alguna duda diagnóstica o si el test rápido da negativo pero la sospecha clínica es alta, el veterinario puede solicitar una prueba de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa). Esta prueba detecta el material genético del virus y es más sensible y específica, aunque tarda más tiempo en arrojar resultados (generalmente 24-48 horas).
No esperes a tener un diagnóstico 100% confirmado para iniciar el tratamiento. Ante la sospecha fundada de parvovirus, los veterinarios comienzan el tratamiento de soporte de inmediato, incluso mientras esperan los resultados de las pruebas.

Tratamiento: solo en manos veterinarias
ADVERTENCIA CRUCIAL: El tratamiento del parvovirus DEBE ser administrado por un médico veterinario en una clínica u hospital veterinario. NO intentes tratar a tu perro en casa. El parvovirus es una emergencia médica que requiere intervención profesional inmediata y monitoreo constante. Cualquier retraso o intento de tratamiento casero puede ser fatal.
No existe un medicamento antiviral específico que elimine el parvovirus. El tratamiento veterinario se enfoca en mantener al perro con vida mientras su sistema inmunológico combate la infección. Cada intervención debe ser realizada por profesionales capacitados y debe iniciarse lo antes posible. Aquí está el protocolo estándar que los veterinarios utilizan para salvar vidas:
1. Fluidoterapia intravenosa (IV): La base del tratamiento
¿Por qué es vital? La deshidratación severa causada por vómitos y diarrea incontrolables es una de las principales causas de muerte en perros con parvovirus. Los fluidos intravenosos no solo rehidratan, sino que restauran el equilibrio de electrolitos esenciales (sodio, potasio, cloruro) que se pierden masivamente.
¿Cómo lo hace el veterinario? El veterinario colocará un catéter intravenoso, generalmente en una de las patas delanteras del perro. A través de este catéter se administrará una solución de suero (solución salina o Ringer lactato) enriquecida con electrolitos de forma continua, 24 horas al día. El veterinario calculará las cantidades exactas según el grado de deshidratación y el peso del perro.
Duración: 24-72 horas de forma continua, y potencialmente más tiempo según la evolución del paciente. Tu perro permanecerá hospitalizado y conectado a la fluidoterapia durante todo este período crítico.
2. Antibióticos: Previniendo infecciones secundarias
¿Por qué son necesarios? Aunque los antibióticos no combaten el virus en sí, son absolutamente esenciales. El parvovirus destruye la barrera intestinal, permitiendo que bacterias normales del intestino invadan el torrente sanguíneo y causen sepsis (infección generalizada potencialmente mortal). El sistema inmunológico, ya comprometido por la baja cantidad de glóbulos blancos, no puede defenderse adecuadamente.
Medicamentos que el veterinario prescribirá:
- Metronidazol: Efectivo contra bacterias anaerobias del tracto intestinal
- Amoxicilina o ampicilina: Antibióticos de amplio espectro para prevenir infecciones bacterianas secundarias
- A veces se combinan ambos para una cobertura más amplia
El veterinario determinará la dosis exacta, la vía de administración (intravenosa u oral) y la duración del tratamiento.
Duración: 5-7 días típicamente, aunque el veterinario puede extender el tratamiento según la evolución clínica.
3. Antieméticos: Controlando los vómitos
¿Por qué son cruciales? Los vómitos persistentes no solo deshidratan al perro, sino que le impiden retener cualquier nutriente o medicamento oral. Además, el acto de vomitar repetidamente causa un estrés extremo en un organismo ya debilitado.
Medicamentos que el veterinario administrará:
- Cerenia (maropitant): El antiemético más efectivo y moderno para perros
- Metoclopramida: Ayuda a controlar náuseas y promueve el vaciamiento gástrico
- Ondansetrón en algunos casos
Frecuencia: El veterinario los administrará cada 24 horas o según sea necesario para mantener los vómitos bajo control. Una vez que el perro deja de vomitar durante 12-24 horas consecutivas, es una señal muy positiva de recuperación.
4. Soporte nutricional: Alimentando la recuperación
La importancia de la nutrición: Durante los primeros días, mientras persisten los vómitos, tu perro no podrá comer nada por vía oral. Sin embargo, su cuerpo necesita desesperadamente energía para combatir la infección y reparar el tejido intestinal dañado.
Estrategia del veterinario:
- Ayuno absoluto durante las primeras 24-48 horas o hasta que cesen los vómitos (el veterinario determinará cuándo)
- Suero glucosado intravenoso para proporcionar calorías básicas y prevenir hipoglucemia (bajada peligrosa de azúcar en sangre)
- En casos de hospitalización prolongada, el veterinario puede considerar nutrición parenteral (alimentación intravenosa completa)
Reintroducción de alimentos: Una vez que el perro lleva 12-24 horas sin vomitar, el veterinario iniciará la fase de reintroducción gradual de alimentos.
- El veterinario comenzará con pequeñas cantidades de dieta blanda y altamente digestible (pollo hervido sin piel, arroz blanco, o alimentos veterinarios específicos para problemas gastrointestinales)
- Las porciones son muy pequeñas al principio: una o dos cucharadas cada 2-3 horas
- Si el perro tolera bien la comida sin vomitar durante 24 horas, el veterinario aumentará gradualmente la cantidad
Señal de recuperación: Cuando tu perro recupera el apetito y comienza a buscar comida activamente, es uno de los mejores indicadores de que está superando la infección.
5. Hospitalización y monitoreo intensivo veterinario
¿Por qué es necesaria la hospitalización? El parvovirus requiere vigilancia veterinaria profesional las 24 horas del día. El estado del perro puede deteriorarse rápidamente, y solo un veterinario puede ajustar el tratamiento de forma inmediata, lo cual puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Duración típica: 3-7 días en el hospital veterinario, dependiendo de la severidad del caso y la respuesta al tratamiento.
Durante la hospitalización el equipo veterinario monitorea:
- Temperatura corporal cada 4-6 horas
- Frecuencia y características de vómitos y diarrea
- Nivel de hidratación y parámetros vitales
- Recuento de glóbulos blancos mediante análisis de sangre (debe comenzar a subir como señal de recuperación)
- Actitud general y nivel de energía del perro
Tasa de supervivencia: Con tratamiento veterinario intensivo y oportuno, aproximadamente el 80-90% de los perros sobreviven. Sin tratamiento profesional, la tasa de mortalidad supera el 90%. Esta diferencia estadística subraya la importancia crítica de la atención veterinaria inmediata.
Tratamientos complementarios que puede usar el veterinario
Algunos veterinarios pueden recomendar terapias adicionales según el caso:
- Plasma o transfusiones de sangre: En casos de anemia severa o niveles críticos de proteínas
- Interferón: Inmunomodulador que algunos estudios sugieren puede ayudar
- Probióticos específicos veterinarios: Para ayudar a restaurar la flora intestinal después de la fase aguda
- Antiparasitarios: Si el veterinario detecta parásitos intestinales concurrentes
Costos del tratamiento veterinario
Es importante estar preparado: el tratamiento del parvovirus es costoso debido a la intensidad y duración de los cuidados veterinarios profesionales. En Colombia, especialmente en Medellín, los costos pueden variar entre $800,000 y $3,000,000 COP o más, dependiendo de la severidad del caso y la clínica. Muchas clínicas ofrecen planes de pago, y algunas fundaciones pueden ayudar en casos de dificultades económicas.
NO intentes tratamientos caseros
Existen muchos mitos y «remedios caseros» circulando en internet para el parvovirus. NINGUNO de ellos funciona y todos ponen en riesgo mortal a tu perro:
- Suero oral casero NO reemplaza la fluidoterapia intravenosa
- Remedios naturales, hierbas o aceites NO curan el parvovirus
- Antibióticos humanos o de la farmacia sin prescripción veterinaria pueden ser peligrosos
- Esperar «a ver si mejora» reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia
Recuerda: Cada hora sin atención veterinaria profesional reduce las probabilidades de que tu perro sobreviva. El parvovirus es una emergencia médica veterinaria.
Prevención: La mejor arma contra el parvovirus
La buena noticia es que el parvovirus es completamente prevenible. Después de conocer lo devastadora que puede ser esta enfermedad, queda claro que la prevención no es opcional: es absolutamente esencial.
Vacunación: Tu escudo protector más poderoso
La vacuna hexavalente o polivalente
La protección contra el parvovirus viene incluida en la vacuna hexavalente (también llamada séxtuple o polivalente), que protege contra seis enfermedades mortales: parvovirus, moquillo, hepatitis infecciosa canina, leptospirosis, parainfluenza y coronavirus canino.
Esquema de vacunación para cachorros:
- Primera dosis: A las 6 semanas de edad (algunos veterinarios prefieren comenzar a las 8 semanas)
- Segunda dosis: A las 9 semanas (3 semanas después de la primera)
- Tercera dosis: A las 12 semanas
- Cuarta dosis: A las 16 semanas (esta es crucial, ya que asegura que la protección sea completa)
¿Por qué tantas dosis? Los cachorros reciben anticuerpos de su madre a través de la leche materna, pero estos anticuerpos interfieren con la efectividad de la vacuna. Al administrar múltiples dosis durante las primeras semanas de vida, nos aseguramos de que en cuanto los anticuerpos maternos disminuyan, la vacuna pueda crear la protección necesaria.
Refuerzos anuales:
Después del esquema inicial de cachorro, tu perro necesitará un refuerzo anual de la vacuna hexavalente durante toda su vida. Algunos veterinarios pueden recomendar refuerzos cada 3 años para perros adultos sanos, pero esto depende del criterio profesional y del nivel de riesgo de exposición.
CRÍTICO: Hasta que tu cachorro complete TODO el esquema de vacunación (es decir, hasta 2 semanas después de la última dosis a las 16 semanas), NO debe:
- Pasear por parques públicos o áreas donde otros perros hayan estado
- Tener contacto con perros de estado de vacunación desconocido
- Caminar en aceras o lugares donde pueda haber heces de otros perros
Sí puede y debe socializar con perros que estén completamente vacunados en ambientes controlados y limpios.
Desinfección efectiva: Eliminando el virus del ambiente
El parvovirus es extremadamente resistente y puede sobrevivir en el ambiente durante meses, incluso en condiciones adversas como frío, calor o sequedad. La mayoría de los desinfectantes comunes NO lo eliminan. Sin embargo, existe una solución efectiva y económica: el cloro (lejía o blanqueador).
Protocolo de desinfección en el hogar:
Si has tenido un perro con parvovirus en casa o si acabas de adoptar un cachorro y quieres asegurar un ambiente seguro:
- Prepara la solución de cloro: Diluye lejía o cloro en agua en una proporción de 1:30 (1 parte de cloro por 30 partes de agua). Por ejemplo, 100 ml de cloro en 3 litros de agua.
- Limpia todas las superficies: Pisos, paredes, comederos, bebederos, juguetes, mantas (si son lavables), transportadoras, y cualquier superficie con la que el perro infectado haya tenido contacto.
- Tiempo de contacto: Deja que la solución de cloro permanezca en las superficies durante al menos 10 minutos antes de enjuagar o secar.
- Desecha artículos porosos: Camas de tela, alfombras, juguetes de peluche u otros artículos porosos que no puedan desinfectarse completamente deben ser desechados si estuvieron en contacto con un perro infectado.
- Espera antes de traer un nuevo cachorro: Si un perro con parvovirus estuvo en tu hogar, espera al menos 1-2 meses y desinfecta exhaustivamente antes de llevar un nuevo cachorro a casa, especialmente si no está completamente vacunado.
En clínicas veterinarias:
Las clínicas y hospitales veterinarios usan protocolos de desinfección aún más rigurosos, con soluciones de cloro y otros desinfectantes viricidas de grado hospitalario, además de zonas de aislamiento para perros con parvovirus.
Cuidados adicionales de prevención
Evita áreas de alto riesgo:
- Parques para perros muy concurridos
- Refugios o tiendas de mascotas con higiene deficiente
- Eventos con muchos perros si tu cachorro aún no está completamente vacunado
Higiene de manos y zapatos: Si has estado en contacto con un perro enfermo o en un área de riesgo, lávate las manos y cambia de zapatos antes de tocar a tu propio perro. El parvovirus puede transportarse en ropa, zapatos y manos.
Fortalece el sistema inmunológico:
- Alimentación de calidad apropiada para la edad
- Evita el estrés excesivo en cachorros
- Desparasitación regular según las indicaciones del veterinario
- Controles veterinarios periódicos
El momento de actuar es AHORA
Enero de 2026 ha traído un aumento preocupante de casos de parvovirus en Colombia, especialmente después del pico de adopciones de fin de año. Muchos nuevos dueños de mascotas no son conscientes de la urgencia de completar el esquema de vacunación.
¡No dejes la salud de tu perro al azar!
Agenda la vacunación de tu perro HOY MISMO. Si adoptaste un cachorro durante las fiestas o tienes un perro con el esquema de vacunación incompleto, cada día sin protección es un día de riesgo.
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