La desparasitación es uno de los cuidados básicos más importantes para la salud de nuestras mascotas, aunque muchas veces se subestima. Los parásitos internos y externos pueden causar desde síntomas leves como diarrea o pérdida de peso, hasta problemas más serios como anemia, debilidad del sistema inmune e incluso complicaciones graves si no se tratan a tiempo. Además, algunos parásitos pueden afectar también a las personas que conviven con la mascota.

Enero suele ser un momento ideal para hablar de desparasitación. Después de las festividades, cuando las rutinas se desordenan un poco, el inicio del año se convierte en una oportunidad perfecta para retomar controles veterinarios y organizar planes preventivos. Empezar el año con una desparasitación adecuada ayuda a proteger la salud de la mascota y a mantener el hogar más seguro durante los meses siguientes.
En este artículo, encontrarás una guía clara sobre cuándo desparasitar, con un calendario orientativo según el tipo de mascota y los factores que influyen en la frecuencia ideal, para que puedas tomar decisiones informadas y responsables durante todo el año.
1. Calendario recomendado de desparasitación por especie
Aunque la desparasitación es una práctica común, no todas las mascotas necesitan el mismo calendario. La frecuencia depende de la especie, su estilo de vida y el nivel de exposición a parásitos.
Perros
En perros, la recomendación general es desparasitar cada 3 a 6 meses, siendo una vez al año el mínimo indispensable, incluso si viven en casa.
Enero es un mes ideal para hacerlo, ya que después de la temporada navideña muchos perros tienen más contacto con otros animales, salidas frecuentes, cambios en la alimentación o visitas familiares, lo que aumenta el riesgo de exposición a parásitos. Empezar el año con una desparasitación ayuda a restablecer una rutina preventiva clara.
Gatos
En el caso de los gatos, la frecuencia varía mucho según su comportamiento:
- Gatos que salen al exterior o cazan deberían desparasitarse cada 3 meses.
- Gatos que viven exclusivamente dentro de casa pueden hacerlo una vez al año, siempre bajo recomendación veterinaria.
Muchos veterinarios priorizan febrero como un buen mes para los gatos de interior, ya que permite espaciar mejor los controles anuales y organizar el calendario preventivo del año.
Conejos y hámsters
Los pequeños mamíferos como conejos y hámsters suelen requerir desparasitación cada 6 meses, pero este punto es especialmente delicado. Estas especies son más sensibles a ciertos medicamentos, por lo que nunca se debe desparasitar sin consultar previamente al veterinario.
En su caso, el control profesional es clave para evitar efectos adversos y ajustar correctamente el tipo y la dosis del producto.
2. Factores que determinan el momento exacto de la desparasitación
Más allá del calendario general por especie, existen factores clave que ayudan a definir cuándo desparasitar exactamente a tu mascota. Tenerlos en cuenta permite ajustar la frecuencia y hacerlo de forma más efectiva.

Edad
La edad es uno de los factores más determinantes. En cachorros y gatitos, la desparasitación debe realizarse cada 2 semanas desde las primeras semanas de vida hasta aproximadamente los 6 meses de edad, ya que su sistema inmune aún está en desarrollo y son más susceptibles a parásitos.
Después de los 6 meses, el calendario suele ajustarse a una frecuencia trimestral o semestral, según la especie y el estilo de vida, siempre con orientación veterinaria.
Estilo de vida
No todas las mascotas tienen el mismo nivel de exposición. Las que salen al exterior, visitan parques, conviven con otros animales o, en el caso de los gatos, cazan, requieren una desparasitación más frecuente que aquellas que viven exclusivamente dentro de casa. El contacto constante con el ambiente aumenta el riesgo de infestación, incluso si la mascota aparenta estar sana.
Temporada
La época del año también influye. Enero es un momento especialmente recomendado para revisar la desparasitación, ya que durante la temporada navideña muchas mascotas experimentan:
- Mayor contacto con personas y otros animales,
- Visitas a parques o viajes,
- Cambios en rutinas y niveles de estrés.
Retomar la desparasitación al iniciar el año ayuda a cerrar ciclos de exposición y a establecer una rutina preventiva clara para los meses siguientes.
3. Tipos de desparasitantes y cómo elegir el adecuado
No todos los desparasitantes funcionan igual ni sirven para lo mismo. Elegir el producto correcto depende del tipo de parásito, la especie, la edad y el estilo de vida de la mascota. Por eso es clave entender las diferencias antes de administrar cualquier tratamiento.
Desparasitantes internos (lombrices)
Los desparasitantes internos están diseñados para eliminar parásitos intestinales como lombrices y tenias. Suelen presentarse en comprimidos o pastas y actúan dentro del organismo.
Algunas opciones conocidas incluyen productos como Drontal, que se utilizan según el peso, la edad y la especie de la mascota. Aunque son de uso común, no deben administrarse sin indicación veterinaria, especialmente en cachorros, gatitos o animales con condiciones médicas previas.
Desparasitantes externos (pulgas y garrapatas)
Este tipo de desparasitantes actúa contra pulgas, garrapatas y otros parásitos externos. Se encuentran principalmente en forma de pipetas, collares o sprays.
Entre las presentaciones más usadas están las pipetas o collares de acción prolongada como Seresto. La elección depende de factores como el nivel de exposición, el clima y la tolerancia de la mascota al producto.
Desparasitantes combinados
Existen productos de amplio espectro que cubren parásitos internos y externos en un solo tratamiento. Son una opción práctica, pero requieren una evaluación previa, ya que no todas las mascotas los toleran igual.
Por esta razón, este tipo de desparasitantes debe utilizarse siempre bajo prescripción veterinaria, asegurando que sea el más adecuado y seguro para cada caso.
4. Cómo preparar y realizar correctamente la desparasitación
La desparasitación no empieza cuando das el medicamento, sino mucho antes. Una buena preparación y seguimiento hacen que el tratamiento sea realmente efectivo y seguro para tu mascota.

Chequeo previo
Siempre que sea posible, lo ideal es realizar un análisis fecal antes de desparasitar. Este examen permite identificar qué tipo de parásitos están presentes y elegir el producto más adecuado.
Aunque no siempre se hace de rutina, es especialmente recomendable en casos de diarrea frecuente, pérdida de peso, anemia o cuando la mascota no ha sido desparasitada en mucho tiempo.
Dosis correcta según el peso
La eficacia del desparasitante depende en gran parte de una dosis ajustada al peso real de la mascota. Administrar menos cantidad puede no eliminar los parásitos, y excederse puede generar efectos adversos.
En situaciones de infestación activa, el veterinario puede indicar repetir la dosis después de un período específico para asegurar la eliminación completa del parásito.
Prevención continua
Desparasitar no sirve de mucho si no se acompaña de medidas preventivas. Algunas claves son:
- mantener una buena higiene del entorno,
- controlar la presencia de roedores,
- evitar el contacto con animales infestados,
- y llevar el esquema de vacunas al día, ya que una mascota sana responde mejor a los tratamientos preventivos.
La desparasitación es más efectiva cuando se entiende como parte de un plan integral de cuidado, no como una acción aislada.
Conclusión
La desparasitación es una parte fundamental del cuidado preventivo de las mascotas y enero se presenta como un mes ideal para realizarla. Después de los cambios de rutina propios de las fiestas, iniciar el año con una desparasitación anual acompañada de un chequeo veterinario completo permite detectar a tiempo posibles problemas y establecer un plan de salud claro para los meses siguientes.
Más allá de cumplir con un calendario, la clave está en adaptar la desparasitación a la edad, el estilo de vida y las necesidades específicas de cada mascota. Entenderla como un hábito preventivo, y no solo como una solución puntual, ayuda a proteger su bienestar y el de toda la familia.
Agenda una cita veterinaria, revisa el estado general de tu mascota y aprovecha este inicio de año para organizar su rutina de cuidados. Si ya tienes una, compártela y ayúdale a otros tutores a crear hábitos más responsables y conscientes.